El running está lleno de ideas que se han ido adornando en la medida en que este deporte urbano se ha ido masificando cada vez más. Correr un maratón, o 42.195 metros no es menor y los miedos los comparten los que ya lo han corrido, con los que aún no. Y creo que el famoso “muro del km 30” es el mayor de los mitos difundido en el ambiente runner.

Pero, ¿existe realmente? El muro es esa supuesta barrera, difícil de alcanzar, pero que tras ser superada, te permite llegar. Otro sostienen que el muro lo debes “empujar” hasta llegar a la meta, como un cansancio o un peso adicional que soportar hasta el final.

 

Me lo contaron antes de atreverme a correr mi primer maratón. Y puedo decir que cuando me alertaron de tan terrorífica situación, que podría literalmente dejarte tirada ahí, a todavía 12 kilómetros de la meta, también me asusté. Así que desafiante, me dispuse a sentirme ganadora por cada metro avanzado sin sentir que el cuerpo me jugara una mala pasada. Recuerdo que en el km 25 de mis primeros 42k, me vi gloriosa sin molestias. Pero ya en el 26 se dejaron notar ciertos dolores en mis rodillas y poco a poco comenzó a aumentar la dificultad, el dolor muscular y la fatiga. Sin embargo no tengo recuerdo de ningún muro, más bien pienso que es un agotamiento paulatino que fue aumentando en la carrera.

 Ahora, el concepto del muro no sé quién lo habrá mencionado por primera vez, pero algo tiene de cierto y tiene que ver con la capacidad que tiene el cuerpo para esforzarse utilizando las reservas de glucógeno. Es normalmente la distancia que más se asimila al entrenamiento más largo que un maratonista hace antes de una carrera, ya que nunca se entrena la distancia completa del maratón. Entonces, si se da una caída demasiado importante de las reservas de energía, sumadas al cansancio físico y mental se puede producir un colapso difícil de manejar.

 Hay muchos que sostienen que un maratón se divide en dos carreras, una de 32k y la otra de 10k, que es el tramo más complejo y donde los más atletas más avezados y entrenados buscan acelerar para lograr mejores tiempos. Pero claro, para la gran mayoría es un reto prácticamente imposible.

 En lo personal he corrido varios maratones y creo que en ninguno me he topado con el temido muro. Si me he sentido más o menos preparada y eso sí que es decisivo en cuanto a si quieres disfrutar o si vas a sufrir el recorrido.  Una buena preparación, responsable y en lo posible supervisada por un entrenador o profesional del deporte, es súper importante. 

También es relevante la alimentación durante la carrera, que obviamente hay que planificar y probar con anticipación. Tal como uno prueba las zapatillas varias veces antes de usarlas en una carrera, también los geles o azúcares que te acompañen, es bueno testearlos con anticipación, ya que no todos los sistemas digestivos son iguales. Quiero decir que no te compres un gel el día antes sin saber si tu estómago lo recibirá bien o no.

 Calcular una buena ingesta de energía, sales en forma de pastilla o en bebida isotónica y por supuesto el agua, son cosas fundamentales para resistir el recorrido completo más allá del entrenamiento. Creo que si dejamos de escuchar y esperar que se haga realidad lo que se dice sobre el maratón, como ésta idea del muro de lo 30 kilómetros, no tiene por qué ocurrir. El éxito está en el entrenamiento, la alimentación y por supuesto, en tu mente.

 

 

Rocking & Running

Blog creado por una runner y melómana, con el afán de compartir el deporte y la música y generar un punto de encuentro entre runners amateur, soñadores que cada día quieren ser más profesionales y los que aman la música.

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