Es muy común en esta época del año tener la intención de activase físicamente, pero el cansancio puede más. Lo que no siempre tomamos en cuenta, es que el cansancio es más bien una fatiga mental, que envía señales de cansancio a todo el cuerpo.

Cabe preguntar para comenzar, ¿Se puede vencer la fatiga mental, con tal de hacer prácticamente cualquier ejercicio físico?

Lo que se sabe, es que la fatiga mental afecta el desempeño físico, de hecho lo constata un estudio de la Universidad de Bangor, en el cual los investigadores dividieron atletas de capacidades similares en dos grupos antes de un exhaustivo ejercicio de bicicleta.

El primer grupo hizo para empezar, un trabajo de exigencia intelectual durante 90 minutos, mientras que el otro observó documentales. Luego de eso, debieron andar en bicicleta y el resultado reveló que los que solo vieron televisión tuvieron mejor desempeño que aquellos que debieron hacer el trabajo cognitivo, quienes rindieron menos porque sus cerebros estaban agotados.

El desafío que arroja esta realidad es encontrar maneras de cambiar el proceso de los pensamientos y descubrir que a pesar de las sensaciones, el cuerpo puede llevar a cabo cualquier ejercicio.

¿Cómo refrescar la mente para lograrlo?

1)      ESCRIBE CUALES SON TUS OBJETIVOS

Así como en la vida misma convivimos con ese diálogo interno de lo que nos conviene y lo que no, pero si hay alguien o algo que nos guie, será más fácil. Pero para no tener que depender de un amigo que nos motive cada día y a cada rato, lo mejor es anotar los objetivos a corto y largo plazo e idealmente también el plan de entrenamiento. Pero también llevar un registro las sensaciones, pensamientos, las razones para correr, anotar fechas de carreras por ejemplo. Así, cuando volvemos a revisar lo anotado regularmente, ¡nada nos detendrá!   

2)      SER FLEXIBLE

Si el día tuviera unas 28 horas, sería todo más sencillo. Pero hay que hacer rendir el tiempo y la escasez de tiempo o espacio para entrenar nos afecta a todos.  La solución está en ser flexible, pero también creativo, inventar horarios o formas de aprovechar al máximo el día y alcanzar a hacer ejercicio. Por ejemplo, puedes llevar ropa y zapatillas para volverte trotando del trabajo si la distancia lo permite. Puede que te demores más que en auto o metro, pero definitivamente ahorras tiempo, ya que vuelves a casa y entrenas, es un 2 en 1.  Dependiendo si eres más madrugador o nocturno, acomoda tus salidas a correr cuando más motivado te sientas, ya que las excusas abundan cuando escasea la motivación. Si tienes imprevistos, como quedarteen casa con hijos enfermos o días maratónicos en el trabajo, dedica unos 15 minutos para hacer sentadillas, planchas (estabilizadores, también conocidos como “pollo asado”) y abdominales.  

3)       BUSCAR COMPAÑÍA

Cuando corres solo, es fácil terminar pensando en el informe que tienes que preparar o en problemas financieros.  Como esto le quita toda la diversión al entrenamiento, es bueno correr con otras personas, las bromas sociales son muy sanas para la salud mental. Una investigación en la Universidad de Rochester en Nueva York, demostró que un círculo social positivo ayuda a fomentar la motivación y da un mejor compromiso respecto al ejercicio, comparado con correr solo. Así que si estás en un club, disfruta de los beneficios. Si entrenas solo, déjate acompañar por otros runners.

4)      ESCUCHA MÚSICA AL CORRER

En un estudio se sometió a 12 estudiantes a correr en una cinta durante un tiempo prolongado varios días en la semana donde el informe final concluyó que eran capaces de correr un 11% mas rápido que cuando no escuchaban música para correr. Parece ser que el agotamiento y la fatiga muscular se atrasaba o simplemente que a nivel psicológico el cuerpo inhibía esas ganas de ir más despacio. Y en otros estudios, se ha concluido además que al correr con música, aumentan los niveles de lactato que permite proporcionar energía a nivel muscular, así como también aumenta la capacidad máxima de volumen de oxígeno en el corredor. Todo a favor.

5)      MANEJAR EL DESÁNIMO

 En uno de esos días en los que tu mente empieza a maquilar pensamientos negativos como: ‘todo salió mal hoy, estoy realmente cansado’... detén tu debate interno y maneja el momento. Enfrenta los pensamientos negativos con pensamientos positivos como: “Sí, pero tendré más energía después de que una carrera”. Tan tentador como puede ser ceder ante los pensamientos negativos, obliga a tu cuerpo a llevarse bien con el movimiento de tu rutina deportiva diaria. Toma una ducha o una taza de café, ponte tu equipo deportivo, da algunos saltos para activar tus latidos del corazón y finalmente sal a entrenar. Recuerda que muchas veces, lo mas difícil es comenzar a correr. Después, la cosa fluye, ¿cierto?

 

Rocking & Running

Blog creado por una runner y melómana, con el afán de compartir el deporte y la música y generar un punto de encuentro entre runners amateur, soñadores que cada día quieren ser más profesionales y los que aman la música.

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