Agua: el mágico elemento

Cada día hay más gente que prefiere el agua.  Aunque en Chile estamos todavía pegados en una cierta adicción a las bebidas gaseosas y azucaradas, es una tendencia al alza el consumo de agua, que por lo demás, es más barata, más sana y sus beneficios son muchísimos.

La hidratación diaria es fundamental para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Para un adulto sano una deshidratación del 2,8% del peso corporal por exposición al calor o tras un ejercicio fuerte, conlleva una disminución de la concentración, del rendimiento físico, de la memoria a corto plazo, un aumento del cansancio, cefaleas, así como reducción del tiempo de respuesta. Los beneficios pueden ser muchísimos:

Alivia la fatiga

Si siempre te sientes cansado, puede ser porque bebes poca agua. El agua es utilizada por el cuerpo para eliminar toxinas y productos de desecho que este no necesita. Cuando hay menos agua en el cuerpo, el corazón tiene que trabajar más para bombear la sangre oxigenada a todas las células y otros órganos principales. Todos estos factores hacen que te sientas cansado siempre.

 Ayuda a combatir el estreñimiento

Cuando bebes suficiente agua se aumenta tu tasa de metabolismo, esto quiere decir, que los alimentos que consumes se descomponen apropiadamente. Esto ayuda a que tu sistema digestivo funcione correctamente previniendo el estreñimiento.

 Puede ayudar a eliminar dolor de cabeza y migraña

En la mayoría de los casos, la razón principal de los dolores de cabeza y migrañas es la deshidratación. Así que, cuando tengas dolor de cabeza, bebe agua para que tu cuerpo se hidrate y se resuelva pronto tu problema.

 Mejora el estado de ánimo

El agua hace que tu cuerpo se sienta bien y mejore su nivel de energía. Cuando tu cuerpo está activo y en el estado de funcionamiento adecuado, se da una señal positiva a tu cerebro que aumenta tu estado de ánimo y ayuda a sentirte feliz y tener buen humor, lo que hace que tengas un buen nivel de productividad en el trabajo u otras tareas.

 Pérdida de peso

El agua ayuda a eliminar los subproductos de la grasa. Cuando bebes agua, tu estómago se llena haciéndote perder un poco el apetito. Algo importante del agua es que no contiene calorías, grasa, carbohidratos ni azúcar y es un gran reemplazo de las bebidas con alto contenido calórico, como el alcohol, bebidas gaseosas o refrescos azucarados; causantes del aumento de peso.

 Mejora tu piel

El agua ayuda a reponer los tejidos de la piel, así como a hidratarla y aumentar su elasticidad. Cuando el cuerpo recibe suficiente agua, tu piel estará hidratada y se verá fresca, suave, brillante y tersa. También ayuda a tu piel con las cicatrices, acné, arrugas y otros síntomas de envejecimiento.

Regula la temperatura del cuerpo

Las propiedades térmicas del agua y su capacidad para liberar el calor del cuerpo cuando el sudor se evapora de la superficie de la piel, son de gran ayuda en el mantenimiento de tu temperatura corporal durante todo el día. Una temperatura corporal bien regulada te hará sentir con más energía y a mantener tus músculos y articulaciones lubricados evitando que tengas calambres y esguinces.

 Reduce el riesgo de cáncer

Algunos estudios indican que el consumo de agua también reduce el riesgo de cáncer de vejiga y colon. El agua destruye los agentes causantes de cáncer reduciendo el riesgo de diferentes tipos de cáncer.

 Te enfermas menos:

Cuando el cuerpo recibe la cantidad adecuada de agua, mejora el sistema inmunológico. Así, tu cuerpo puede luchar contra enfermedades como la gripe, cálculos renales y ataque cardiaco. También será de gran ayuda para hacer frente a problemas de salud como el reumatismo, la artritis, etc.

 Ayuda a combatir el mal aliento

El mal aliento es una clara señal de que tu cuerpo necesita más agua. Tu saliva ayuda a tu boca a liberarse de bacterias y mantener tu lengua hidratada. Por esto, cada vez que tengas mal aliento, lo primero que debes hacer es beber mucha agua.

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Mantenerse en forma durmiendo

Este 17 de marzo, se celebra el "Día Mundial del Sueño", cuyo objetivo es llamar la atención sobre distintos problemas vinculados al sueño. Y en la misma línea, cuidar el buen sueño es imprescindible para mantenerse en forma y una de las claves del rendimiento deportivo.

¿Cuánto descansar?

Aunque cada persona es un mundo conviene poner un límite inferior, que suele ser de 7 horas. Mucho mejor si son ocho, casi todos los estudios del sueño aseguran que un descanso de 8 horas asegura la total recuperación del organismo. Los deportistas de élite incluso necesitan más, de 8 a 10 horas, pero recordemos que sus entrenamientos son brutales.

Beneficios del sueño para el deportista:

1) El cuerpo se regenera durante las horas que se duerme, adquiere los nutrientes ingeridos durante las comidas y permite que se reconstruyan las fibras musculares rotas durante el ejercicio. 

2) También el cuerpo se limpia y depura durante la noche, tanto física como mentalmente. 

3) Los sentidos y los músculos detendrán su actividad casi por completo durante este descanso recobrando nuevas energías para el día siguiente.

4) Se mantendrá el peso adecuado al dormir bien. Dormir poco solo provoca comer más y más veces. 

5) La frecuencia cardiaca descansa, ya que reposará el ritmo del corazón y se evitan cardiopatías.

Desde la Unidad del Sueño de Clínica Meds, informan que el dormir poco o mal es un factor de riesgo causante de múltiples enfermedades, que pueden alterar el sistema hormonal y el metabolismo, favoreciendo el desarrollo de enfermedades como la diabetes, obesidad y numerosas enfermedades cardiovasculares.

Uno de los problemas más comunes es la Apnea del Sueño (interrupción de la respiración durante la noche), que produce un mal dormir. Los síntomas son: durante el día, cansancio, somnolencia, falta de concentración e irritabilidad. Al dormir, ronquidos, pausas respiratorias, sudoración, levantarse a orinar varias veces.

Es importantísimo poner atención a éstos síntomas, y no dejarlos pasar, ya que combatirlos puede ser un tema incluso vital.

 

¿Se puede hacer deporte con el humo de tantos incendios?

Suman hectáreas de terreno bajo incendio y a la vez el aire nos tiene ahogados y frenando el normal hábito de actividad física. Hace ya más de una semana que el Ministerio de Salud envió un comunicado advirtiendo de los riesgos que implica realizar deporte en presencia de humo.

Pues bien, el tiempo pasa y la situación no parece mejorar mucho, menos aún hacia el sur donde la situación es dramática. Aquí en la Región Metropolitana tenemos una nube gris que cubre el cielo y el aire se percibe incluso peor que en los días de mayor contaminación en invierno.

Pero hay ciertas recomendaciones y criterios elaborados por expertos en salud que podemos tomar en cuenta:

¿Qué efectos causa el aire contaminado en el cuerpo?

 El aire contaminado por el humo, no sólo puede disminuir el rendimiento, sino que nos hace más vulnerables las particulas contaminantes. Por ejemplo, el monóxido de carbono (CO) entra rápidamente a la sangre y ocupa el lugar del oxígeno en la molécula de hemoglobina, disminuyendo la cantidad de oxígeno que llega a los tejidos. El ozono (O3) que aparece en la atmósfera puede llegar a irritar los ojos, provocar falta de aliento, tos, náuseas y rigidez en el pecho, afectando al entrenamiento. El dióxido de azufre (SO2) es un irritante del conducto respiratorio superior y de los bronquios.

¿Cómo y cuándo hacer deporte?

En primer lugar, considerar que para niños, tercera edad y embarazadas está totalmente contraindicado realizar actividad física cuando hay mucho humo.

En el caso de los que asumimos menor riesgo físico, es importante considerar que el deporte al aire libre en estas condiciones ambientales no es recomendable. Sin embargo se puede ejercitar disminuyendo la intensidad al aire libre, pero evitando un trabajo aeróbico muy fuerte. En otras palabras, si consideras que el aire no te “pasará la cuenta”, es más seguro para el sistema respiratorio un trote, que la velocidad o intervalos. Es mejor aguantarse un poco que luego sufrir complicaciones.

Por otro lado, se recomienda realizar actividades en lugares cerrados, como en gimnasios por ejemplo donde haya buena ventilación. Si tienes trotadora, elíptica o bicicleta estática en tu casa, puede ser también una buena alternativa.

 Pero se puede mantener la rutina de ejercicios, reemplazando los ejercicios aeróbicos por ejercicios anaeróbicos. Muchos runners le hacen el quite a las pesas, sentadillas, abdominales o prensas, así que quizás puede ser un buen momento para acostumbrarse a ellos en la rutina semanal, ¿o no?

El aporte del colágeno en el desempeño del runner

Es común relacionar el colágeno con factores de belleza y elasticidad de la piel, pero lo cierto es que esta proteína es fundamental para poder llevar una vida deportiva sin lesiones y un desempeño óptimo. La resistencia y la flexibilidad del cuerpo es en gran parte gracias al colágeno presente en el cuerpo.

Entre las propiedades del colágeno, está la capacidad de resistencia, elasticidad e integridad, contribuye a sostener los órganos, la piel, los cartílagos y los tendones. Tiene un papel esencial en la transmisión de fuerza de los músculos.

Además, en lugares como las articulaciones, ayuda a paliar el dolor y la inflamación. Con un nivel adecuado de colágeno en el cuerpo, se sufrirá menos dolores musculares y de articulaciones mientras que los huesos estarán fuertes y con menos riesgo de quebrarse.

El colágeno hará que las uñas y el pelo crezcan más fuertes y sanos, que la piel sea más firme y se logre una mejor cicatrización, que la recuperación después del ejercicio sea más rápida, además de mejorar la tonificación muscular muscular.

 La comunidad científica está de acuerdo en que a partir de los 25 años el cuerpo humano pierde aproximadamente un 1,5 % de colágeno anualmente. De ahí que, sobre todo a partir de cierta edad, sea interesante seguir una dieta rica en productos que estimulen la producción de esta proteína.

Felipe Muñoz, nutricionista deportivo de CEF Chile, nos contó en el programa 929K de radio La Clave en qué alimentos se encuentra y cómo contribuye en la vida del runner y deportistas en general: 

PRIMERA PARTE:

SEGUNDA PARTE: 

Los antojos…y lo que el cuerpo necesita

 

Cuando estás pensando en qué almorzar, no es la ruleta de platos o de restoranes que echa a rodar tu cabeza, sino una especie de consulta a tu cuerpo, para saber qué necesita.  Son antojos, en mayor o menor intensidad que llevan a decidir si comer pizza, ensalada, sopa o hamburguesa.

 Pero esos antojos no son solo la respuesta de las “ganas” de comer una u otra cosa, sino reflejan en cierta medida la necesidad del organismo de ingerir ciertos alimentos o nutrientes. El problema es que no siempre interpretamos bien, y le hacemos un escaso favor al cuerpo.

 Empecemos por algo que no se por qué nos gusta tanto a las mujeres:

 

El chocolate

Se sabe que contribuye en la producción de la serotonina, los neurotransmisores que mantienen equilibrado el ánimo y el humor (algunos dicen la felicidad) y es porque contiene bastante magnesio.

 Pero para qué ingerir de pasada tanta azúcar y grasas si se puede reemplazar por ejemplo por semillas de girasol o un plátano. Mejor evitarse el chocolate y la pócima del buen humor hará su efecto igual.

 

 El pan

Si bien es cierto lo tenemos muy instalado en la cultura culinaria chilena, no es tan necesario en la dieta diaria. Cuando viene el deseo irreprimible de comer pan, puede ser porque el cuerpo necesita glucosa, fibra y por supuesto energía. Un pan integral no está mal, pero aún mejor es consumir un puñado de frutos secos.

 

Los antojos salados 

Tienen distintas causas, pero como el cuerpo no necesita mucha sal, apenas una cucharadita al día y menos, hay que poner ojo. Si uno ha comenzado una dieta baja en sal, entonces no es extraño que uno sienta deseos de comer cosas saladas. Pero si no es así, y todavía te dan unas ganas locas de comer por ejemplo maní salado, puede ser porque has perdido minerales, ya sea por sudar mucho al realizar ejercicio, o en días de calor, por la deshidratación. No hay que olvidar que la sal en el organismo colabora en equilibrar los líquidos. En este caso lo mejor que se puede hacer, es tomar una bebida isotónica y olvidarse de las papas fritas.

 De todas formas existen también enfermedades que presentan este síntoma, que evidentemente van acompañados de otros síntomas. Si es así, lo mejor es consultar con un doctor. 

 

 

 Frituras

Típico cuando llueve, nos programamos para sopaipillas, pescado frito o papas fritas. Y querer comer algo frito es en muchos casos la necesidad del organismo de ingerir alguna grasa, solo que debe ser sana. Es decir, olvídate de lo frito y reemplázalo, por ejemplo por una palta u otro alimento como la aceituna que contenga aceite.Puede ser difícil al principio, pero como en todo, es entrenable y depende de la voluntad.

 

 

Rocking & Running

Blog creado por una runner y melómana, con el afán de compartir el deporte y la música y generar un punto de encuentro entre runners amateur, soñadores que cada día quieren ser más profesionales y los que aman la música.

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